I Am The Hero. Yo soy el Héroe. Este beat’em up nos llega desde China, de manos de los desarrolladores Crazyant y The Mongoose Studio. Ya estaba disponible en PC/Mac/Linux vía Steam, así como en iOS a través de la App Store. Ahora, el estudio español Ratalaika Games se ha encargado de adaptarlo a Switch, PS Vita y PS4, siendo esta última la versión que he probado.

Es curioso. Normalmente en cualquier videojuego, salvo que se especifique lo contrario, asumimos que nuestro protagonista es un héroe. Incluso en las aventuras más realistas muchas veces contamos con habilidades exageradas (resistencia, capacidad de combate, sigilo) o con poderes cuasi-mágicos, como la patada con onda expansiva de Assassin’s Creed: Odyssey. Sin embargo, aquí desde el principio se plantea una sombra de duda.

Este héroe sin nombre se despierta cada vez en lugares y épocas distintas. Siempre a punto en el momento de la acción, siempre impulsado por un instinto irrefrenable. Sin recuerdos de una vida normal y corriente, o de un tiempo de descanso entre misiones. ¿Será este hombre realmente el audaz símbolo de valor que aparenta, o hay algo más detrás de su figura?

I Am The Hero

Desde la introducción, se nos deja caer que quizás haya algo extraño en este héroe.

Una larga tradición de partir caras

Decíamos antes que, en lo jugable, I Am The Hero se presenta como un beat’em up (género popularmente también llamado yo contra el barrio) de corte clásico. Mucho llevan este tipo de juegos haciéndonos machacar botones despiadadamente. Hace años, en la época de las recreativas, cuando ordenadores y consolas eran la excepción y no la norma, se ganaron un hueco en mi corazón.

Con el paso del tiempo, pudimos ver mejoras y una evolución de estos títulos. Curiosamente, incluso los más antiguos que recuerdo no eran simples del todo. Juegos como Double Dragon o Final Fight, por ejemplo, ya contaban con juego cooperativo, permitían usar objetos como cadenas o bates a modo de armas, y tenían escenarios con profundidad, altura… y obstáculos que podían resultar dañinos para el jugador. Golden Axe añadía a esto las monturas, diferentes tipos de magias, y fases de bonus donde recuperar vitalidad y poder.

I Am The Hero

Un clásico: encontrar comida nos servirá para recargar nuestra barra de vida.

Podría citar muchos videojuegos, cada uno con sus propias ideas originales. Las fases de conducción de Cadillacs and Dinosaurs. La preciosa escenografía y cuidada música chiptune de Streets of Rage. Las locas partidas con cuatro jugadores al juego arcade de Los Simpsons. O a los dos títulos de Dungeons & Dragons, basados en el reglamento de rol de lápiz y papel, con clases muy distintas de personajes y diferentes caminos a recorrer. El armamento pesado y los movimientos avanzados que podíamos utilizar en la versión para recreativas de Alien vs Predator. Y esto sin entrar siquiera en las aproximaciones más modernas al género, como por ejemplo la saga Yakuza.

En definitiva, a mi generación el beat’em up le ha dado juegos legendarios. Algunos se han abierto paso hasta los sistemas actuales. Otros incluso han perdurado en la cultura popular de extrañas maneras, a través de curiosas historias.

El “puedo y no quiero”

I Am The Hero demuestra conocer la historia del género, haciendo varios guiños a sus predecesores. Pero no llega a aprovechar todas las mejoras que estos fueron incorporando a lo largo de los años. Es normal, ya que elaborar un título así sería un esfuerzo nada desdeñable, especialmente para un estudio indie.

Los escenarios son planos, sin opción a moverse arriba o abajo sobre el terreno aparte del salto. Consisten en avanzar en horizontal, a izquierda o derecha, hasta toparse con una tanda de enemigos a derrotar. Hay algunos intentos de camuflar esto, haciéndote pasar por puertas, y la honrosa excepción de una pantalla con un ascensor. Pero al final siguen siendo caminos lineales, sin posibilidad de pérdida o de tomar desvíos alternativos.

Tampoco hay en I Am The Hero fases de conducción, ni te encuentras armas que puedas utilizar. No hay vidas adicionales al alcanzar determinadas puntuaciones, ni bonus extras entre niveles.

I Am The Hero

Estad atentxs al escenario, porque a veces hay pistas para descubrir técnicas u objetos secretos.

Para mí, hay un indicador claro de que los desarrolladores conocen a fondo esas ideas pero deciden descartarlas. Al comenzar la segunda fase apareces en un tejado. Pensé que a continuación vendría un nivel donde tendría que moverme sobre los edificios, por diferentes alturas, saltando y peleando. O al menos, que en algún momento habría algunas plataformas. Que se exploraría esa posibilidad de jugar con la verticalidad que se me acababa de mostrar.

Pues bien, eso no sucede. Del tejado bajas al suelo de la calle, y no vuelves a encontrarte durante la partida con una altura similar. La sensación es un poco irritante, de quedarse a medio camino. Parece que te estuvieran diciendo: sabemos que podemos hacer esto, mira, se hace así. Pero no lo queremos hacer en realidad.

Donde I Am The Hero destaca

En cualquier caso, esa pequeña decepción se ve compensada por lo que sí ofrece I Am The Hero. Nos encontramos en primer lugar con una banda sonora en mi opinión bastante interesante. En la mayoría de pistas, mezcla sonidos típicos de los juegos arcade con la guitarra eléctrica, dando lugar a una especie de synth-rock muy potente. Pero también tenemos algún nivel de ambientación suburbana, callejera, donde suenan ritmos inspirados en el hip-hop.

I Am The Hero

Los gráficos pixel-art encajan a la perfección con el tono desenfadado del juego.

También hay que destacar el apartado gráfico, de aspecto pixelado en un nuevo guiño a lo retro. Llama rápidamente la atención por lo cuidado que está y lo espectacular que luce. Vamos a movernos por varias localizaciones, con estilos distintos pero todas muy trabajadas. Veremos desde almacenes misteriosos a laboratorios clandestinos, pasando por alcantarillas o la típica estación de metro.

Hay un escenario en concreto que me impresionó, una ciudad lluviosa llena de neones. Ver los movimientos de los personajes reflejados perfectamente en el agua del suelo es una maravilla. Esa misma lluvia también aplica un efecto de gotas desenfocadas sobre la cámara. A mi parecer dicho efecto queda en ocasiones un poco extraño, pero entiendo que es cuestión de gustos subjetivos. Al menos, pienso que es justo valorar el esfuerzo por hacer algo original.

No solo la escenografía, el diseño de personajes y la fluidez de sus animaciones también son irreprochables. Hay una buena variedad de enemigos, tanto comunes como jefes de nivel. Aunque alguna vez se recurre al clásico “este enemigo viene con la ropa de color diferente, así que es más fuerte”, hasta prácticamente el final de I Am The Hero vas a descubrir cada poco nuevos rivales.

Potencia de combate

Otro de los puntos fuertes de I Am The Hero es su sistema de combate. Fácil de aprender, pero con profundidad suficiente para que resulte complejo dominarlo.

I Am The Hero

Nada más empezar el juego se nos explican los controles.

Contamos con tres botones de ataque: puñetazo, patada y embestida/gancho. Lo divertido es que se pueden combinar los tres tipos de golpes indistintamente para luchar según tu propio estilo. Si a esto le sumas la posibilidad de saltar, de “flotar” mientras peleas en el aire, y de esquivar mediante un acelerón (lo que en la jerga de los juegos de lucha se conoce como un dash), tienes una gran libertad de movimiento y puedes encadenar tortazo tras tortazo con un poco de habilidad y suerte. Os aseguro que es muy satisfactorio ver subir el contador de combos, especialmente si logras superar los 100 golpes.

Además de los ataques básicos contamos con técnicas especiales: las Habilidades-Ex. Estos movimientos demoledores requieren de energía que acumularemos durante el combate. Lamentablemente, y esto seguramente es culpa mía y de mi torpeza, aunque los comandos para ejecutar estos poderes tampoco son excesivamente complicados (del tipo arriba+arriba+botón triángulo), no he logrado llevarlos a cabo en el momento deseado de forma fiable. Así que al final dejé de intentar utilizarlos y me he ceñido a los combos normales.

Otra mecánica interesante es la del contraataque. Pulsar el cuadrado justo cuando un enemigo nos va a golpear hará que respondamos con un golpe crítico. Aprovechar esta ventaja es fundamental para vencer a los rivales más poderosos, y también para superar la dificultad más alta.

I Am The Hero

Podemos desbloquear varios personajes extra a los que manejar. Aquí, el rapero contra un científico loco.

Mucho que ofrecer

Finalmente, resulta que sí encontraremos muchos de los elementos claves de los beat’em up legendarios en I Am The Hero. Partes del escenario con las que se puede interactuar, bien porque se rompen o porque nos pueden causar daño. Objetos, que por lo general sirven para recuperar vitalidad, aunque también los hay para aumentar temporalmente nuestra fuerza.

Hay juego cooperativo, y además es una grata sorpresa descubrir que admite más de dos jugadores. Podemos desbloquear diferentes personajes a los que manejar, e incluso cambiar de luchador al instante en mitad de la partida.

I Am The Hero

Dos jugadores, doble ración de tortas.

Y en realidad, hasta ahora hemos estado hablando principalmente del modo historia de I Am The Hero. Pero hay otras opciones. Tenemos también la lucha por oleadas, que es un buen desafío de supervivencia. Cada cinco tandas de enemigos comunes aparecerá un jefe final. Derrotarlo nos permitirá escoger una entre varias mejoras de cara a las siguientes oleadas: mayor velocidad, más impactos críticos, etcétera.

Por si esto no es suficiente, además hay un modo reto. Aquí se trata de acabar con un único rival, pero más fuerte de lo normal, lo más rápido posible. Es lo más parecido a un modo competitivo que se nos ofrece, ya que los tiempos se comparan en línea. Siempre podemos picarnos a ver si llegamos a ser los auténticos maestros del juego.

Alma clásica en un juego moderno

Con esto, creo que queda bastante bien cubierto lo que os vais a encontrar en I Am The Hero. Añadiré que todo el título está planteado de forma muy desenfadada, muchas veces en clave de humor y parodia. La historia no se toma muy en serio a sí misma, es verdad. Pero lo importante es la jugabilidad, las peleas, y éstas resultan muy gratificantes.

I Am The Hero

Señor, no me cuente usted milongas.

Personalmente, he notado que le iba cogiendo más cariño al juego cuanto más lo jugaba. Lo he disfrutado más en una segunda vuelta del modo historia, y luego en una tercera. También pienso que tiene algún pequeño detalle que pulir, como las escenas de transición entre niveles, nada excesivamente grave. Desde mi primera partida ya ha salido algún parche, con lo cual se sigue trabajando para que todo resulte perfecto.

Opino que I Am The Hero es un gran juego, dentro de sus pretensiones. Para mí, vale su precio de 9’99€ sin duda alguna. Aunque si lo buscáis ahora mismo, a lo mejor tenéis suerte y está de oferta, quién sabe. Y recordad: si sobrevivís a todos los agentes secretos, pandilleros locos, zombis, asesinos encapuchados, cáscaras de plátano, boxeadores y villanos en general que van a intentar liquidaros… agradecemos infinito que os paséis por los comentarios (o por nuestro Patreon, si lo preferís) y nos contéis vuestra experiencia.

 
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Redactor

Dándole a los videojuegos desde que venían en casetes. Mi mascota se llama Zelda y podría salvar Hyrule sin Link. Padre de un frikillo de segunda generación.

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