Un paseo por la historia trans

El mundillo videojueguil, le pese a quien le pese, es diverso y lo ha sido desde sus inicios. Al fin y al cabo, jugar a videojuegos no es más que diversión, y la perspectiva de pasar un buen rato llama la atención a cualquiera. Sin embargo, pese a los múltiples estudios y estadísticas, tanto la industria como ciertos grupos de consumidores se resisten a aceptar lo evidente, manteniendo a flote, cada vez con más esfuerzo y menos éxito, el espejismo de que los videojuegos son territorio exclusivo del varón heterosexual.

Esta visión parcial y sesgada, a su vez, ha derivado en que muchas desarrolladoras se concentren en crear productos clónicos cuyo único valor reside en la violencia, el sexismo y el miedo a quedar fuera del grupo, moldeando así la visión acerca de cómo son, o deben ser, los juegos y quienes juegan. Y es que los videojuegos no dejan de ser un elemento cultural de consumo masivo, como lo son el cine o la literatura, a través del cual se narran historias, se plasman realidades y se reivindican ideas. Por lo tanto, no podemos hablar únicamente de cómo el público influye en los juegos, sino que los propios juegos tienen un papel activo en el desarrollo personal de quienes se exponen a ellos.

Voces, acoso y derribo

Precisamente por esta influencia cultural son importantes las voces que, desde diferentes comunidades infrarrepresentadas en la industria (mujeres, personas racializadas, el colectivo LGBT…) se alzan y demandan una representación más fiel tanto en lo referido al juego, en la historia y los personajes, la temática, estilos de juego, opciones de accesibilidad… como fuera de él, en las comunidades de fans e incluso dentro de las propias compañías desarrolladoras.

Podría hablar de los múltiples movimientos de carácter machista y a menudo violento cuyos miembros se organizan para llevar a cabo campañas de acoso y desprestigio a cualquiera de estas voces, percibidas como “amenazas” a “su territorio”. O de cómo el desarrollador de uno de los juegos infantiles más extendidos del mundo aprovecha su alcance para lanzar mensajes racistas. Tampoco voy a hablar de cómo estos movimientos aprovechan los juegos online para captar seguidores y expandir su odio. Todo eso ya lo ha hecho, y lo hace, multitud de gente a diario, en una labor encomiable.

Ser trans online

Para mí, no obstante, hay una serie de problemas y situaciones que me afectan de manera particular y que son habitualmente desestimados porque el público general no está familiarizado con estas realidades. Ya sabemos que ser mujer en un entorno donde el poder ejecutivo y comunicativo recae sobre los hombres plantea una serie de retos que muchos no están dispuestos a reconocer, aunque poco a poco estemos ganando tracción en ese sentido. A eso, añadámosle ser mujer trans, y no ser heterosexual, en un mundo donde tu existencia es una afrenta y tu identidad es ridiculizada y utilizada como elemento de humillación.

Para mí, y para muchas de nosotras, internet y los videojuegos han resultado fundamentales a la hora de sobrevivir, de reconocerme a nivel personal y de ser quien quería ser, libremente y sin ataduras. Pero también ha sido una fuente constante de dolor al ver cómo se nos reduce a chistes o personajes token mal ejecutados. O bien al recibir acoso constante meramente por nuestra presencia dentro y fuera del programa.

Sin ir más lejos, en los últimos años, varias mujeres trans relacionadas con el mundo del desarrollo han sido llevadas al suicidio tras intensas campañas de acoso y derribo, mientras que otra mujer, cis en este caso, tuvo que desaparecer de las redes durante un tiempo debido a las amenazas recibidas por incluir una chica trans en el juego que guionizaba.

Los RPGs, a la cabeza de la representación

Este último personaje es parte de un reciente interés por parte de algunas compañías por incluir representación trans es sus obras. Pese a que no siempre sale tan bien como nos gustaría. Los juegos de rol son, para esto, el entorno más abierto y donde más fácil es encontrar personas trans. Tanto jugando como entre los NPCs que pueblan sus mundos. Y es que los juegos con editor de personajes, que te permiten alterar tu apariencia y vivir aventuras como la persona que quieres ser, han hecho mucho a la hora de ayudarnos a lidiar con inseguridades, con la disforia y con muchos otros problemas del día a día.

Ahora, además, tenemos personajes en los que reflejarnos, o que intentan reflejar nuestra realidad dentro del mundo en que jugamos. No obstante, todavía queda mucho camino por recorrer. Uno de los grandes ejemplos lo tenemos en Bioware y sus dos grandes franquicias, Dragon Age y Mass Effect. Mientras la crítica aclama a uno de sus personajes transmasculinos como “el mejor personaje trans de la historia”, yo lamento no poder decir lo mismo de sus personajes transfemeninos.

De Fobos y Deimos

En Dragon Age II podemos encontrarnos con Serendipity, una chica trans que, como no podía ser de otra manera, trabaja en La Rosa Florida, un conocido burdel. A su vez, en Mass Effect: Andromeda, podemos hablar con Hainly Abrams. Una tripulante que va contándole a cualquier desconocido los detalles más oscuros de su pasado, algo tan doloroso que la obliga a huir de su galaxia pero no lo suficiente como para tratarlo con algo de tacto. Estos intercambios resultaron tan burdos que las críticas hacia la actitud tan poco realista de este personaje llevaron a Bioware a modificar su guión, haciéndolo un poco más sensato.

El ejemplo: South Park

La filial de EA no es la única que se ha subido al carro de la representación LGBT. Desde Ubisoft nos llegó el pasado año South Park: Retaguardia en peligro. Un título que, aunque conserva el archiconocido humor gamberro de la serie, introduce con mucho estilo elementos como las diferencias raciales, la elección de confesión religiosa o la posibilidad de definir nuestra identidad de género y nuestra orientación sexual. Recibiendo por ello un trato diferente en cuanto a pronombres, insultos e incluso la dificultad de las batallas o el dinero que conseguimos tras ellas.

Sorprende especialmente la mecánica de “los paletos violentos”. Un grupo de señores del pueblo que cuando se enteran de tu género, tu orientación sexual o tu religión, acuden raudos en su camioneta a lanzarte piedras y latas de cerveza. O en general, a darte una paliza porque “en este pueblo no nos gusta la gente como tú”.

Estos combates resultan muy entretenidos, pero también dejan un sabor agridulce cuando te das cuenta de que cualquier elección los provoca. Llamadme rara, pero no me imagino a un grupo de americanos borrachos, violentos e intolerantes metiendo bronca porque “eres un tío hetero y cristiano, y eso no nos gusta”. Esta elección, por tanto, le resta valor al contexto político del juego, que es el de resaltar que ciertas experiencias vitales lo tienen más difícil que otras.

La desorientación de Nintendo

El gigante japonés lleva también muchos años insertando personajes de género confuso, o confundiéndonos al respecto. Ya sea por sus decisiones internas o porque los encargados de la localización externa se cargan las referencias a cualquier desviación de la norma.

Empezamos con Birdo, un personaje que los manuales oficiales definían como “un chico que se pone lazos porque quiere ser una chica”. Posteriormente fue declarado de género femenino en Mario Tennis. Birdo ha sido siempre una fuente de dudas, no solo entre los fans, sino dentro de la misma Nintendo.  Tardó años en decidir cómo enfocar el personaje, llegando incluso a ser detenida por ser trans en el juego Captain Rainbow.

Sin embargo, Birdo no es la única chica trans que podemos encontrar. Una de las grandes figuras clásicas, Samus Aran, lleva siendo nuestra cazarrecompensas trans de confianza más de veinte años. Desde que en 1994 sus creadores lo confirmaran en una entrevista cuyo contenido ha pasado mucho tiempo a la sombra, hasta que gracias a internet hemos podido rescatar y extender este conocimiento.

Visibilizar

Allá por 2004, Nintendo nos deleitó con uno de los mejores juegos de aquella generación, Paper Mario y la puerta milenaria. A lo largo de él, las brujas Maruja, Piruja y Bibiana, conocidas como el Trío de las Sombras, se encargan de entorpecer el avance de nuestro entrañable fontanero de celulosa. Sin embargo, en un momento de la historia, Bibiana se une al equipo de los buenos, ya que sus dos hermanas la tratan fatal y la ridiculizan por “ser un chico” que no sirve para bruja. Pese a todo, el equipo protagonista la acepta y la aprecia mucho, una vez que demuestra estar de su lado.

Siguiendo con los años acabados en 4, en 2014 Pokemon XY sorprende a las publicaciones online al introducir a Nova, una Modelo a la que podemos enfrentarnos en la Mansión de Batalla. Lo curioso de este personaje, menor y sin mayor relevancia, es que afirma haber sido Cinturón Negro.

Modelo es una categoría de entrenador exclusivamente femenina, y Cinturón Negro es exclusivamente masculina, lo cual implica una transición, pero en el texto original japonés, añade “¿Verdad que la ciencia es increíble?”, no dejando lugar a duda. Estas líneas, que cualquiera podría pasar por alto, crearon una gran controversia en su día, por lo que es destacable al menos por su repercusión a la hora de visibilizar.

Breath of the Wild, ¿yay o bye?

La última instancia problemática de Nintendo con el género se puede ver en la más reciente entrega de The Legend of Zelda, Breath of the Wild. En este mundo post apocalíptico, Link se encuentra en la obligación de derrotar a cuatro grandes bestias mecánicas que le ayudarán a debilitar a Ganon. Una de ellas se encuentra en el desierto, cerca de la capital Gerudo. Lo interesante es que la sociedad Gerudo siempre se ha caracterizado por ser una tribu exclusivamente formada por mujeres, recelosas siempre de los hombres por motivos que nadie podría adivinar, ¿verdad?

Pues bien, para entrar, Link tiene que conseguir un atuendo con el que pasar desapercibido. Lo compra a una chica gerudo que quiere compartir con otras personas las bondades que ella misma encuentra entre la tribu. ¿Qué problema hay? Que resulta que esa chica es trans. Y no sólo es trans, es que tiene muy poco passing. Su cara se revela, mostrando unas facciones toscas y una barba. Como un chiste, con el único objetivo de ridiculizar a la persona que te acaba de facilitar tu tarea. Se reconoce porque Link se avergüenza y reacciona airadamente al verlo. Además, otros personajes (hombres), hablan de ella como “un pervertido”, alguien que se ha humillado al vestirse de mujer para poder “disfrutarlas” en un contexto cercano.

Y es precisamente ahí donde entra el mayor problema de esta situación. Es Link quien hace eso. Las Gerudo son una tribu de mujeres, no de “hembras humanas”. Aceptan sin mayor problema y sin hacer preguntas a cualquiera que se presente como tal. De la misma manera, hay miembros de la tribu que temen el rechazo por presentarse como hombres, porque entienden la importancia del género en ese espacio.

Link, ¿trans?

Aquí no estamos ante la clásica situación de un juego que excluya a las mujeres trans (pese a la desafortunada presentación de esta chica ya mencionada). Sino que nos fuerza a engañar a un grupo de mujeres para entrar en su espacio seguro. Ellas te aceptan y tú estás traicionando su confianza por fines egoístas. Esta perspectiva, unida a los comentarios de otros personajes, hace que se vea la situación desde una óptica masculina, superficial y egoísta, que típicamente se utiliza como justificación para la exclusión que sufren muchas mujeres trans, lo cual plantea una problemática compleja.

Mucha gente acogió feliz la idea de “Link trans”, especialmente después de la presentación de Linkle en Hyrule Warriors. Internet se llenó de fanarts y de celebraciones ante un movimiento novedoso y percibido a primera vista como un paso adelante. Sin embargo, tras analizarlo con tiempo y perspectiva, me resulta una situación en la que se denota una gran insensibilidad. Tanto por el derecho de las mujeres a tener espacios propios y seguros como por la alta tasa de exclusión que sufrimos las mujeres trans en dichos espacios precisamente por la desconfianza de que ocurra lo mismo que en el juego.

Debemos seguir mejorando

Es un paralelismo muy directo entre los sucesos del mundo real y los del juego, y dada la importancia que tienen estos temas en la actualidad, me hubiera gustado que hubiera tenido un tratamiento algo mejor, con más sensibilidad. Así, aunque es mil veces mejor que las cosas que podíamos encontrar hace años, hay que mejorar.

¿Qué os ha parecido este paseo por la historia? ¿Qué personajes os han influido especialmente debido a quienes eran? ¿Os parece que el trabajo de la representación ya está hecho? ¡Dejad vuestros comentarios!

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Artículo por: Victoria Durán
Si jugar es divertido, hablar de jueguicos lo es más aún. Transtornando al mundo desde la comodidad de mi cuarto.

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4 comentarios

  1. A raíz del ejemplo de Link consiguiendo un atuendo para infiltrarse, me he acordado del Mercado Muro de Final Fantasy VII, cuando Cloud era un extraño a señalar y del que reírse por ridículo. Es curioso que haya 20 años de diferencia pero se sigan leyendo rasgos negativos. Hay que seguir mejorando, desde luego. ¡Muy buen texto!

  2. hahahahah el traje de Link no representa ninguna apertura ni representación de minorías de nada, es un fetiche japones con los travestis, En muchos juegos japoneses hay escenas parecidas como por ejemplo esta el FF VII. Me parece sumamente ridículo que quieran reivindicar a las Gerudo como "inclusivas" cuando para empezar ellas NO DEJAN ENTRAR A LINK POR SER HOMBRE y si te cambias de ropa para mostrarlo como es te echan del pueblo y ese personaje que es "trans" bien se puede interpretar como un hombre que debe ocultar su sexualidad para vivir entre la gente de su cultura, que bastante lejos esta de ser aceptación, apertura e inclusion de la sexualidad.

  3. Menudo artículo más femisoviet ...
    Totalmente en desacuerdo.

  4. Muy bueno tu artículo Victoria, admiración es lo que más despertaste hoy. Sabias palabras en un análisis súper objetivo de las distintas escenas citadas. Soy jugador desde siempre, y varón hetero, pero no me siento representado por el machismo. Vengo estos últimos años tratando de deconstruir mi masculinidad y mi feminidad también, y puedo ver claramente las situaciones que expones. Sigamos luchando y principalmemte reflexionando, por todes (aunque algunos se opongan, solo lo hacen porque aun no lo pueden entender) . Un gran abrazo y well play!

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