Durante los últimos días, he tenido la oportunidad de probar Kenshi y hoy os traigo unas primeras impresiones sobre este interesante título. Mi objetivo es dar un primer acercamiento a este videojuego antes de hacer un análisis más en profundidad. Y es que nos encontramos ante un juego realmente agresivo y hostil. Una obra que pone todas las dificultades posibles para evitar que juguemos; pero haciéndolo, consigue crear el sentimiento opuesto.

Voy a ser sincero. La primera vez que inicié Kenshi, duré 20 minutos lo quite y pensé que nunca más volvería a entrar en ese mundo. Sin embargo, pasadas unas horas, la curiosidad me pudo y volví a darle otra oportunidad. Si bien es cierto que tampoco aguante mucho más tiempo jugando, la semilla ya estaba plantada.

Kenshi nos llevará a un mundo postapocalíptico y completamente agresivo. Y tendremos que sobrevivir sin ser nadie, y posiblemente sin llegar a serlo nunca. Nuestro personaje es un lienzo completamente en blanco sobre el que pintaremos un gran cuadro o en el que reflejaremos las sombras de nuestro ser más oscuro. La libertad que tendremos en este título es absoluta.

Podremos vivir como queramos y nuestro objetivo será el que nosotros planteemos. Y en este pequeño gran detalle reside su grandeza. Otros juegos han planteado este mismo concepto en el pasado. Minecraft ha cosechado un gran éxito con esta fórmula y Fallout 76 se ha condenado al fracaso.

Kenshi

Pero vamos a los primeros minutos de juego. Tras crear a nuestro personaje, apareceremos en el mundo y tendremos que, bueno, en sí no tenemos nada que hacer. Nuestra primera misión y puede que la única será marcarnos un objetivo. A partir de ese momento, tendremos que buscarnos la vida para alcanzar nuestras metas.

Si quieres dedicarte a tener un pequeño comercio puedes hacerlo; aunque si prefieres ganarte la vida como mercenario, también podrás conseguirlo; si tu objetivo es dedicarte a cultivar el campo, adelante con ello. Roba, mata, esclaviza, cultiva, forja, viaja, explora ruinas, comercia, construye ciudades o destrúyelas. Ángel o demonio, tú decides. El bien y el mal no existe en este mundo, las normas las dicta el más poderoso y todo el mundo mira por sí mismo.

Sin embargo, esta característica que tan atractiva resulta para muchos jugadores, también puede suponer un bastión inexpugnable para muchos otros. El primer contacto con el juego es muy duro y la cantidad de información que tendremos que asimilar es enorme. Lo que os recomiendo es que busquéis mucha información, una guía sobre las primeras horas o algo así y os adentréis a explorar este mundo.

Eso sí, hay que reconocer que el apartado gráfico es bastante… particular. Kenshi lleva en desarrollo más de 12 años y eso se nota en varios aspectos. Los gráficos no destacan especialmente para bien pero, desde luego, tampoco son un impedimento para disfrutar del juego.

Kenshi

Kenshi es un videojuego con una propuesta muy interesante. Más que un juego es otro mundo en el que vivir. Este título no nos propone una historia que tengamos que vivir, simplemente nos ofrece un universo con una situación, unas normas y unas leyes y nos da la oportunidad de ser lo que queramos ser.

Estas han sido mis primeras sensaciones con Kenshi. Dentro de unos días, el juego saldrá definitivamente del acceso anticipado y entonces hablaremos más y mejor de este título. Me despido hasta entonces y voy a seguir aprendiendo sobre las posibilidades que hay para vivir en este mundo.

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Redactor

El día que nací ningún bosque susurró mi nombre, pero quizá algún día oigáis hablar de mí. Me gustan los videojuegos que te cuentan una historia mientras la vives.

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