Creative Assembly nos trae un nuevo DLC para Total War: Warhammer 2, que han llamado Curse of the Vampire Coast. Dicho juego de estrategia tiene las mismas bases que sus anteriores títulos de la saga Total War. En este título tendremos que controlar ejércitos comandados por un general, con una visión del mapa basada en la conquista de ciudades y provincias y con turnos que marcarán el paso del tiempo en tu partida; pero con la gracia de que usaremos las unidades del famoso juego de figuras Warhammer Fantasy.

En este nuevo DLC nos proporcionarán 4 nuevos señores legendarios. Cada uno tendrá una ciudad inicial distinta, ventajas y desventajas únicas y nuevas unidades junto con mecánicas bastante bien implementadas. Es un contenido que puede dar sus buenas 30 horas de diversión y que, personalmente, me ha encantado.

Vampiros… Piratas… ¿Vampiratas?

En Curse of the Vampire Coast manejamos a una facción extremadamente extraña pero increíblemente divertida: unos piratas vampiros. Nuestro líder será un señor de los no muertos que podrá resucitar o reclutar a sus tropas. Desde marineros zombie con pistolas hasta cangrejos ermitaño gigantes devoradores de personas; pasado por cadáveres hinchados que explotan para destrozar las líneas enemigas o un barco robot gigante que dispara cañonazos… Creo que sobra decir por qué resulta tan divertido este ejército.

Curse of the Vampire Coast

Una de las mecánicas que más me ha gustado de esta facción es que nuestro señor en el mapa es tratado como una “ciudad”. Para explicarme un poco mejor, el reclutamiento de unidades pueden ser hechas a través del propio ejercito, no necesariamente de una ciudad. Esto se explica debido a que se toma como que tenemos un barco y una tripulación. El barco puede ser mejorado añadiéndole arpones, un timón mejorado, velas más robustas… Todo esto supondrá la posibilidad de reclutar distintas unidades y mejoras pasivas a la hora de combatir y conquistar.

Tendremos bastantes objetivos por completar. Uno de ellos es subir nuestra infamia matando ejércitos rivales, asediando ciudades, desenterrando tesoros, saqueando… con ello, conseguiremos ponernos en la lista de los mejores piratas del mundo. Una vez que consigamos según qué puestos, tendremos que combatir contra otro pirata legendario para conseguir una de las tres salomas. Los conocidos canto de marineros nos servirán para mejorar a nuestras tropas en la batalla de forma temporal.

Otro objetivo que ya he comentado por encima será el de desenterrar tesoros para conseguir dinero u objetos que mejoran a nuestro capitán. También podemos conseguir los reales de a ocho, para lo cual tendremos que eliminar ejércitos especiales y que nos permitirá reclutar unidades de renombre. Todo esto para derrotar al gran monstruo marino Amanar y ser el dueño y señor de los 7 mares.

Recordaréis este día como el día en el que casi capturáis al Capitán Drácula

Hay que destacar algo importante en esta facción, y es que son piratas, pero no muertos. Esto repercute en la forma de conquistar, de combatir y en la forma en la que tenemos que tomarnos la partida. Nuestro ejercito y ciudades crearán corrupción vampírica sobre el terreno, algo fundamental para mantener nuestro territorio tranquilo (ya que nuestra población se enfada sin su podredumbre nigromántica). También se refleja en las batallas, ya que nuestras unidades jamás huirán, sino que se irán degradando poco a poco a medida que su moral disminuya. Esto es sencillo de tratar y quien haya jugado con los Condes Vampiro, por ejemplo, estará acostumbrado.

Curse of the Vampire Coast

También hay que remarcar el tipo de ejército que es. Ya que no tiene grandes unidades cuerpo a cuerpo, su fuerte es la distancia pero con algún que otro pero. Me explicaré un poco mejor:

Los piratas no tienen arcos, tienen pistolas, arcabuces, cañones… Todo eso dispara en línea recta. El problema es que cuando tus unidades están tapando a los enemigos, tus soldados no dispararán. Esto mete bastante miga al asunto de cómo tratar las formaciones que tienes que hacer a la hora de planear una batalla. Hay muchísimas formas de solventar esto, como teniendo unidades voladoras con piratas armados con pistolas, o dejando a los arcabuceros en primera línea y luego replegándolos. Sin duda es una facción que permite ser bastante imaginativo.

A todo lo explicado anteriormente tenemos que sumar la inclusión de sus 4 señores únicos. Cada uno cambia bastante el panorama a la hora de enfocar nuestra partida. Luthor Harkon es un vampiro loco con una espada y una pistola con una atroz fuerza de combate, un destructor de generales enemigos, pero es un cañón de cristal. Si lo dejas solo, debido a que tiene poca vida, morirá “fácilmente”. Aranessa Saltspite es una mutante (no es un no muerto, está viva) que permite reclutar piratas completamente vivos un tanto distintos a los zombies iniciales. Sé que esta característica la tienen el resto de facciones, pero se me ha hecho especialmente notable en esta nueva raza.

What will we do with a drunken sailor?

Hay una cosa que siempre pienso a la hora de empezar a jugar a Total War: Warhammer 2. Siempre intento pensar en cuál es el enemigo natural de tu raza. En el modo vanilla del juego, los skavens aparecían al lado de hombres lagarto, por ejemplo. Los altos elfos no se llevan nada bien con los elfos oscuros en la historia de Warhammer Fantasy. Eso me llevo a pensar en cuál sería el enemigo de estos vampiros. La respuesta vino sola al poco de empezar a jugar: todo el mundo. Me da la impresión de que todo el mundo te odia (no me extraña, eres un pirata), toda gran facción irá la guerra contra ti aunque no estés cerca ni seas una amenaza inmediata. Esto no sucedía con el anterior DLC, Rise of the Tomb Kings. Obviamente alguien te odiaba, pero no de forma tan directa.

Por supuesto, tienes un rival al final de la campaña que debes derrotar (cuyo nombre no mencionaré para evitar spoilers), pero sencillamente no esperes tener muchos amigos con esta facción. Está hecha para pelear, para arrasar todo lo que puedas y ser odiado al poco de encontrarte con alguien. No es que sea malo necesariamente, simplemente es otra forma de enfocar la partida. Con los altos elfos es muy sencillo confederarte con el resto de tu facción y ganar terreno así. Aquí eso no es una opción. Todo lo conseguirás por la fuerza.

Curse of the Vampire Coast

Estás hecho de la madera de los grandes

Creative Assembly es muy criticada por esta política de DLCs en sus títulos, pero tengo que decir que tengo absolutamente todos y cada vez lo hacen mejor. El primero de todos fue Call of the Beastmen con el primer título y hay que admitir que es un tanto flojo, pero están aprendiendo a cada vez ofrecer más y más con estos productos. Con cada uno que ponen, ofrecen unas 40 horas de juego que disfruto como un enano. Normalmente son ejércitos bastante originales, con mecánicas nuevas y frescas. Entiendo que a un jugador nuevo ver tanto contenido de pago le asusta, aunque con esto consiguen que el juego sea cada vez más y más redondo.

Curse of the Vampire Coast es muy divertido. Creo que se ha convertido en mi facción favorita en todas las horas de juego que llevo, y todavía no me he cansado y quiero seguir probando formaciones e ideas que se me ocurren. Quiero felicitar a la desarrolladora por este producto. El diseño de los señores, unidades, ciudades y barcos es fantástico, las nuevas mecánicas son extremadamente divertidas y estoy ansioso por ver qué nuevas ideas se les ocurre.

¿A qué podrías jugar durante un año sin cansarte?

Artículo por: Borja Suárez
Al final, al ayudante del cazador le toca solucionar todos los jaleos.

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